Historia de la capoeira
La mayoría de las ocasiones en las que escuchamos hablar sobre la historia de la capoeira, el material en que los hechos se basan en básicamente historial oral. Así, conviene entender que es imposible, desde este punto de vista, recoger la información de forma objetiva (del dato histórico de su contexto original).
Además, una vez se trabaja para hacer pesquisas con los mismos capoeristas que vivieron la dinámica cultural que se busca reconstruir, practicando cuando los fenómenos que hoy son base de la historia fundamental estaban en su máximo apogeo, es fundamental subrayar que esa historia fue recuperada al de igual forma y con la misma problemática actual. La dinámica actual de la cultura brasileña (en especial a aquellas que se refieren entre estado y sociedad civil manifestándose en la cultura popular) a servido de matriz para la interpretación de la llamada “memoria colectiva” (que es transmitida mediante oralidad). De aquí que refleja un echo de la imagen histórica en el presente. En donde afirmamos que: los nuevos efectos de los acontecimientos pasados, cambian el significado de lo que paso.
Los acontecimientos que en otra época eran ignorados por que no parecían constituir los antecedentes fundamentales consecutivos cualquiera; son en el presente considerados como significativos; pudiendo ser olvidados aquellos que se pensaba lo contrario. En este sentido la evolución no puede ser plenamente entendida por aquellos que son sus autores, ya que al n o proveer el futuro es difícil que comprendan el significado (o los efectos), de lo que hacían u ocurría en dicho movimiento.
En términos de la capoeira, se puede afirmar que salvador es el ambiente en donde aun emana el saber tradicional (uno de los pocos puntos de Brasil donde la capoeira es practicada en forma exporadica en calles…) de manos de los “Mestres” personas entre los 50 y 65 años de edad que tuvieron la oportunidad de vivir personalmente los inicios del resurgimiento de la capoeira. Son conocidos por representar la “historia viva” los únicos que en el pasado la capoeira se integraba armónicamente al imaginario popular y sus rituales. Resaltaré, llegados a este punto que por ser así considerados desde hace años, corremos el riesgo, al preguntarles de que hallan pre elaborado discursos (aunque la inserción del sujeto es un contexto actual pueda hacer esto difícil según crea mas de uno), dentro de los parámetros que acrediten la expectativas del oyente, lo cual es un factor que complica la investigación de cualquier interesado de este desafío metodológico que es el conocer la tradición atravez de la oralidad. Se hace importante un codificador (no solo de lo verdadero/falso) tanto para conocer la legitimidad que subyace de la versión que el sujeto da en estos discursos, como para que permita descartar los hechos que no interesan (sintetizar)
La capoeira surge a mediados del siglo XVI con la llegada de los primeros colonos navegantes portugueses los cuales se dieron cuenta de que era imposible esclavizar a la población nativa de los territorios americanos bajo su dominio; los indígenas escapaban y huían a sus casas, cuando no perecían sin más. Así pues, decidieron embarcar esclavos africanos procedentes sobre todo de Sudán, Mozambique, Guinea, Congo y Angola, hacinándolos en barcos "negreros" y trasladándolos al Brasil; durante estos viajes a través del Atlántico, se les negaba las más elementales condiciones de salubridad y muchos de ellos (se calcula que un 40 % incluidos niños y mujeres) morían durante el trayecto.
Es algo que no debe extrañar a nadie ya que, como factor añadido a las inhumanas condiciones físicas del viaje, debemos considerar la terrible tortura psíquica a que se veían sometidos estos hombres y mujeres privados por completo de su libertad y llevados contra su voluntad lejos de su hogar. Según los cálculos, el número de seres humanos vejados de esta forma tan inhumana alcanzó la escalofriante cifra de cuatro millones.
Se convirtió en práctica habitual corromper a los jefes tribales a cambio de tejidos, joyas, metales preciosos (sobre todo oro y cobre), armas, tabaco, algodón, etc., a cambio de esclavos. Aquellos que sobrevivían al viaje (lo cual de por sí ya era una auténtica hazaña) se disponían a vivir otro infierno en el continente americano.
Bajo el cruel látigo de los capataces en las plantaciones únicamente conocían trabajo agotador de sol a sol y castigos como recompensa a su esfuerzo. Así, no es extraño que la esperanza media de vida en esclavitud fuera sólo de 7 a 10 años. En realidad, la reacción de la población negra sometida frente a estos abusos era tan radical que convirtió algo tan extremo como el suicidio en habitual, mientras se fomentaba cada vez más la negativa a tener hijos, por razones obvias.
En el contexto de las plantaciones, los esclavos negros disponían de un solo día a la semana en que podían cultivar la tierra para sí mismos, para su propia subsistencia; no tenían ningún otro tipo de pago ni forma de sustento. Debido al esfuerzo que se veían obligados a realizar día tras día, los negros de las plantaciones habían adquirido un desarrollo físico, sobre todo muscular, muy acentuado. Fuerza y agilidad eran cualidades que poseían en grado sumo, lo cual les convertía en grandes combatientes potenciales cuerpo a cuerpo y les proporcionaba un elemento importante de defensa y de cohesión a través del desarrollo de la lucha que más tarde se convirtió en la capoeira; sus creencias y ritos sobrevivían disfrazados de inocentes danzas y festivos cantos. La Capoeira (que en las lenguas Tupy y Guaraní significa "campo", concretamente el lugar a través del cual los esclavos escapaban de sus perseguidores blancos) se convirtió en una forma de lucha contra los opresores, un símbolo de libertad. Se supone que fue la cultura "Bantú" la que trajo consigo los elementos esenciales del entorno de la Capoeira, un auténtico estilo de vida que incluía una religión (el candomblé), instrumentos (como el berimbau), gastronomía, y un largo etcétera que alimentó su rebeldía.
En el siglo XVII, aprovechando el conflicto portugués con los holandeses, aparecen los primeros intentos de insurrección de los esclavos; algunos de ellos se refugian en los bosques creando auténticas comunidades denominadas "quilombos". Una de esas comunidades, situada en Palmarés, llegó a constituirse casi en un verdadero estado africano que consiguió sobrevivir durante casi cien años sometido originalmente a su rey "Ganga-Zumbi", un auténtico mito, estandarte de la libertad, descendiente de una princesa africana; su población alcanzó los 20.000 habitantes y se cree que fue aquí donde surgió la Capoeira tal y como la conocemos. El recuerdo de su primer "rey" aparece en el nombre del grupo "Furia de Zumbi". La Capoeira pudo haber sido la forma de lucha por excelencia dentro de esas comunidades.
Durante el siglo XIX se prohíbe la Capoeira y cualquier tipo de manifestación cultural de las comunidades africanas, en un intento de destruir dicha cultura en aras de un dominio absoluto por parte portuguesa.
La Capoeira era muy peligrosa potencialmente como elemento de cohesión...
Hay multitud de teorías acerca del origen de la Capoeira, ninguna de las cuales ha podido ser probada hasta la fecha. Una de ellas afirma que la Capoeira fue un estilo de lucha, un arma, disfrazada como danza con el objeto de no levantar suspicacias entre los blancos...otra, sin embargo, asegura que formaba parte de un ritual de iniciación de los Mucupus, del sur de Angola...otra, en fin, contempla la Capoeira como una mezcla de todas aquellas danzas de diferentes tribus africanas prohibidas por formar parte de la afirmación nacional de las mismas.
Con la abolición de la esclavitud a finales del siglo XIX, los capoeiristas pasan a ser seres marginados que no tienen lugar en la nueva sociedad; muchos de ellos se agrupan en bandas y se convierten en delincuentes comunes, en peones a sueldo de las distintas mafias o incluso en guardaespaldas de políticos. Sin embargo, pueden diferenciarse dos zonas fundamentales con dos maneras distintas de entender la Capoeira: en Río de Janeiro es ahora el arma favorita del mundo criminal, mientras que en Bahía, donde se seguía entendiendo como un ritual, era habitual la formación clandestina –ya que estaban prohibidas- de "rodas" (sesiones de Capoeira con el imprescindible acompañamiento musical del berimbau). De todas formas, a principios de este siglo, capoeirista y criminal eran prácticamente sinónimos, habiéndose desvirtuado el alma de este deporte, que se convierte en instrumento de la violencia. Conclusión: la Capoeira es declarada ilegal durante más de cuarenta años.
Así las cosas, pasó mucho tiempo hasta que, ya en el segundo cuarto de nuestro siglo, dos grandes personalidades devolvieran a la Capoeira su dignidad perdida. Los casi míticos Mestre Bimba y Mestre Pastinha son las dos figuras clave en el desarrollo de la moderna Capoeira. Este deporte, tal como lo conocemos actualmente, sería impensable sin sus aportaciones. A Mestre Bimba debemos la creación y apertura de la primera escuela de Capoeira de la historia en 1932, aprovechando que las nuevas tendencias nacionalistas del gobierno brasileño hacían que éste fuera más permisivo con respecto a este tipo de manifestaciones, aunque hay que reseñar que no fue reconocida oficialmente hasta cinco años más tarde.
Mestre Bimba llamó a su escuela y a su nuevo modo de entender la Capoeira "estilo regionalista de Bahía", diferenciándolo del estilo tradicional o angolero, difundido este último por Mestre Pastinha a través de su propia academia; mestre Pastinha fue un verdadero energúmeno de la Capoeira, ya que la seguía practicando a sus... ¡ochenta años! Sin embargo, murió a los noventa y dos años de forma muy triste, solo y casi ciego.